El mayor problema no es no tener CRM. Es elegir el equivocado.
Elegir cómo elegir un CRM es una de las decisiones más críticas para un equipo comercial, porque un CRM mal seleccionado no solo desperdicia presupuesto, sino que genera rechazo en el equipo y puede empeorar los procesos en lugar de mejorarlos. Empresas en todo el mundo -- de Estados Unidos a Alemania, de Argentina a Japón -- cometen el mismo error: compran el CRM más popular sin evaluar si encaja con su proceso real.
El resultado: el 43% de los equipos comerciales no usan su CRM. Pagando por algo que nadie abre. Una herramienta que debería multiplicar ventas se convierte en un gasto más.
Antes de elegir, necesitas entender qué es un CRM realmente y qué nivel de madurez tiene tu equipo.