El email que nunca llegó no vende. El que sobra, tampoco.
Cada equipo comercial B2B tiene la misma duda: ¿cuántos emails son demasiados? Envías poco y tus prospectos te olvidan. Envías mucho y vas directo a spam.
La respuesta no es una fórmula mágica. Es datos + contexto. El sector, el país, la temperatura del lead y la calidad de tu contenido determinan tu cadencia ideal.
Y lo que funciona en Silicon Valley no funciona igual en Madrid, México DF o Berlín. Vamos a ver los datos reales.