¿Qué es el interés legítimo y en qué se diferencia del consentimiento?
El interés legítimo (art. 6.1.f del RGPD) permite tratar datos personales sin consentimiento previo cuando existe un interés comercial razonable y el impacto sobre el interesado es mínimo. Es la base estándar para prospección B2B en Europa.
El consentimiento (art. 6.1.a), en cambio, requiere que el contacto acepte antes de recibir cualquier comunicación. Es la base obligatoria para B2C y newsletters, pero ralentiza la prospección B2B porque necesitas que el decisor firme o acepte antes de poder enviarle nada.
La elección entre una y otra no es opcional: depende del tipo de datos, del destinatario y de la legislación local. Lo importante es que tu equipo comercial entienda cuándo usar cada una. Para profundizar en las mejores prácticas de contacto comercial, resulta útil revisar estas técnicas de ventas probadas en entornos B2B.